La precandidata demócrata Hillary Clinton se lanzó duro y a la cabeza contra Peña Nieto, quien atraviesa la mayor crisis de credibilidad que jamás presidente mexicano ha registrado, y consideró “indignante” que el caso de los 43 normalistas desaparecidos de Ayotzinapa siga sin resolverse.
En entrevista con el Diario de NY, la precandidata con mayores posibilidades de convertirse en la Presidente de los Estados Unidos, sugirió que el gobierno mexicano de Enrique Peña Nieto no ha hecho lo suficiente para esclarecer los hechos ocurridos en Guerrero el 26 de septiembre de 2014.
“Es algo indignante. Si yo estuviese en el gobierno mexicano, no descansaría hasta descubrir lo que pasó con esos 42 (sic) jóvenes. Su secuestro fue una terrible violación a la ley”, señaló.
La excanciller del Gobierno estadounidense dijo que en relación al caso de Ayotzinapa todos en México “deberían unirse” para poder encontrar respuestas.
“Es algo por lo que todos en México deberían unirse, para poder encontrar respuestas. Si hubiese algo que Estados Unidos podría hacer para ayudar, yo sería la primera en ofrecerlo” acotó y reconoció la “angustia” de los padres y familiares de las víctimas que exigen la verdad.
Clinton aseguró que de ganar la presidencia de Estados Unidos tomará medidas para profundizar y ampliar la relación con México.
Hillary conoce de primera mano las ventajas de apoyar a México y como se puede beneficiar de ello.
En 1994, cuando México enfrentaba una fuerte crisis que posteriormente contagiaría al mundo con el nombre de “efecto Tequila”, el Presidente Ernesto Zedillo, solicitó un prestamo a Estados Unidos.
Bill Clinton, esposo de Hillary y en esos momentos presidente de Estados Unidos, le aseguró a Zedillo que Estados Unidos concedería el prestamo, pero el Congreso, dominado por Republicanos, le negó la autorización y se rehusó a apoyar a México.
Clinton, invocando el poder Presidencial decidió pasar por encima del Congreso y concedió el préstamo, asumiendo todos los riesgos que esta decisión implicaba.
México enfrentó la crisis y pago su deuda a Estados Unidos de manera anticipada, esto fortaleció enormemente políticamente a Clinton pues no solo hizo ganar dinero al Gobierno estadounidense por los intereses pagados por México, sino que con su firme decisión logró el contagio del “efecto Tequila” fuera menor.