Cuando en los 80 el avión supersónico Concorde, se posó en el suelo para siempre, no ha existido en más de dos décadas otra nave suopersónica de pasajeros que le sustituya, pero esto podría terminar en el 2017.
La compañía Boom Technology apuesta por un avión que vuele a 2.2 veces la velocidad del sonido, a más de 2 mil 400 kilómetros por hora y que pueda cruzar el Atlántico en menos de cuatro horas, eso significa que vuela a una velocidad 2.6 veces más rápido que las aerolíneas actuales.
La apuesta por este nuevo avión supersónico está respaldada por un fuerte aval ya que Virgin Group, de Richard Branson, ha decidido invertir en ella para tener un prototipo real del avión a finales de 2017.
“Confirmamos que vamos a proveer servicios de ingeniería, diseño y manufactura al proyecto de Boom Technology”, ha explicado un portavoz de esta compañía al periódico británico The Guardian.
Dentro del acuerdo está incluida la opción de que Branson se quede 10 aviones para su sociedad Spaceship Company. En otras palabras, el multimillonario todavía no ha comprado ningún avión, pero se guarda la opción de adquirir 10 de ellos si todo sale según lo planeado.
Una de las claves de Boom, así han llamado al prototipo, es el coste del pasaje que será de aproximadamente: 5 mil dólares. En palabras de Blake Scholl, el fundador y director del proyecto:
“Estamos hablando del primer avión supersónico en el que la gente puede permitirse volar”. Scholl definía este precio como “prácticamente el mismo” que el coste de viajar en clase business.