El recuento de las víctimas de los ataques terroristas en Bruselas aun no termina, pues algunas personas no han sido localizadas, de varias de esas personas que no aparecen, familiares o conocidos han asegurado que se encontraban en los lugares de la tragedia (el aeropuerto de Bélgica y una estación del metro).
De las personas fallecidas plenamente identificadas 14 que estuvieron en aeropuerto de Bruselas-Zaventem y diez en la estación de metro de Maalbeek.
A continuación te presentamos algunas de las víctimas plenamente identificadas y al distinguir un rasgo de su persona dejan de ser un número entre los muertos y nos ayuda a comprender la pérdida.
Joven maestra musulmana, comunidad para la que trabajaba. Era madre de tres niños. Murió en la parada de metro de Maelbeek. Sus alumnos musulmanes fueron los primeros en intuir que algo andaba mal cuando no se presentó a dar clases. Como una persona con gran espíritu de servicio una gran cantidad de personas están consternadas por su muerte
Fue unas de las primeras identidades que salió a la luz. Adelma, peruana de 36 años, vivía en Bruselas desde hace nueve. En el momento de la tragedia se encontraban con sus hijos gemelos en el aeropuerto. Iban a Nueva York a visitar a su abuela.
La joven Sascha se había graduado en Negocios en la Universidad de Marymont y había trabajado para la UNICEF, la división de la ONU para el cuidado de la infancia.
Sascha se encontraban en el aeropuerto porque viajaría a EEUU, junto con su hermano Sascha, quien también murió. En el momento del atentado, la joven estaba hablando con su madre por teléfono desde el aeródromo cuando perdió el contacto con su familia como consecuencia de las explosión.
Elita Weah tenía nacionalidad holandesa, país que le dio refugio a ella y a su familia cuando huyeron de Liberia por la guerra. Se encontraba en el aeropuerto porque viajaría a Estados Unidos para acudir al funeral de un familiar. Era madre de una niña de 13 años.
Tenía 24 años, era un emprendedor que estudió en la universidad del Este de China. Tras fundar una start up tecnológica, se trasladó a Indonesia, donde vivió durante dos años, murió en el aeropuerto mientras esperaba su vuelo a Ljubjana, la capital eslovaca.
Patricia Rizzo, de 48 años, trabajaba como funcionaria de la Unión Europea. De camino a su trabajo, le sorprendió el atentado en la estación de metro de Maelbeek.
Este veterano diplomaticó murió con la bomba del aeropuerto tenía una amplia carrera diplomática que empezó sen Cuba, país al que se trasladó en 1960. Su trabajo le llevó a París durante las protestas de mayo de 1968, a Kinshasa bajo la dictadura de Mobutu, Londres durante los bombardeos irlandeses, o Los Ángeles, donde fue un cónsul durante los Juegos Olímpicos de 1984.
Tenía 21 años, estudiaba Márketing en la Universidad de Howest, en Brujas. Se dirigía a Estados Unidos para reunirse con su novia, Emily, cuando las bombas explotaron en el aeropuerto
Jennifer Scintu Waetzmann, de 29 años, falleció en las explosiones del aeropuerto de Zaventem donde se encontraba junto a su marido. La pareja iba a viajar de luna de miel a Nueva York, como regalo de su boda que se había celebrado un año antes.