Seamos honestos – Donald Trump es un perdedor. Con todos sus negocios fallidos. Trata de sacar a flote el imperio de su padre engañando a la gente con estafas como la Universidad Trump y mediante el uso de la bancarrota empresarial como estrategia para evadir deudas.
Al escuchar a los expertos llego a la conclusión de que es un muy mal negociante, que hubiera podio tener más dinero hoy si solamente hubiera puesto su herencia en una inversión o en un fondo.
Trump parece saber lo que es un perdedor y lo muestra a través de su vergonzosa inseguridad, su bullying, ataques contra las mujeres, el racismo, barato y su flagrante narcisismo. Pero sólo porque trump es un fracasado en todo no quiere decir que va a perder esta elección. La gente ha estado subestimando su campaña durante casi un año – y es hora de despertar.
La gente dice que está es la elección más importante de nuestras vidas que se da cada cuatro años y piensa que es aburrida. Pero piense en lo que está en la balanza: Universidad accesible, la Rendición de cuentas por Wall Street. Salud para millones de estadounidenses. La Corte Suprema. Que las grandes corporaciones y los multimillonarios paguen una porción justa de impuestos, ampliación de seguridad social, Las inversiones en infraestructura y la investigación médica y los puestos de trabajo aquí en América.
La oportunidad de darle la espalda a lo horroroso del odio, el sexismo, el racismo y la xenofobia. La oportunidad de ser mejores personas.
Hemos visto que Donald Trump está dispuesta a destrozar Estados Unidos que fue construido sobre los valores como la decencia, la comunidad y de preocupación de nuestros vecinos.
Muchos de los peores autoritarios de la historia empezaron como perdedores – y Trump es una grave amenaza. La forma en que lo veo, es que debemos asegurarnos de hacer nuestro trabajo para que termina esta campaña que inició este perdedor.