A viejos vagones del metro de Nueva York se les está dando una nueva vida y esta, a su vez, genera más vida, al convertirse en arrecifes artificiales en el Atlántico.
El plan de arrojar vagones al mar ya se había realizado del 2007 a 2010 y debido a los buenos resultados que generaron el plan se renovó.
El Departamento de Tránsito Metropolitano de Nueva York arrojó del 2007 al 2010 más de 2 mil 500 vagones de metro al Atlántico y ahora espera lanzar una cantidad similar.
Los vagones que se tiran al mar, previamente han sido sometidos a un proceso de reciclaje en el que se les quita todo lo que no pueda ser amigable con el mar.
Te presentamos un interesante video de este inteligente programa