Querido Donald Trump, mi nombre es Marwa y soy musulmana.
He escuchado que usted quería que nosotros [los musulmanes] llevásemos distintivos de identificación y yo he decidido elegir uno por mí misma.
No soy fácilmente identificable como musulmana a simple vista. Por lo tanto, mi nuevo distintivo será mostrar de forma orgullosa el quién soy. Yo elijo el símbolo de paz porque representa mi islam. El que me ha enseñado a oponerme a la injusticia y apostar por la unidad. El que me ha enseñado que matar a un inocente es equivalente a matar a la humanidad. He escuchado que, asimismo, usted también quiere rastrearnos.
Genial, usted puede venir conmigo a mis paseos de concienciación sobre el cáncer en las escuelas locales o puede acompañarme a mi puesto de trabajo que consiste en crear felicidad. También puede ver como mi mezquita prepara sándwiches de mantequilla de cacahuete y gelatina para los sin techo y como acoge cenas interreligiosas en las que todos son bienvenidos.
Tal vez pueda entonces ver que el hecho de ser musulmana no me hace menos americana de lo que es usted. Tal vez si usted se pusiera en mis zapatos podría ver que no soy menos humana de lo que lo es usted.
Salaamu alaikum