Después de 9 años de ausencia Britney Spears regresó a los MTV Music Awards y deslumbró al publico.
Tras ser introducida por Kim Kardashian, Spears tomó el escenario para interpretar Make Me, el primer sencillo de su noveno álbum de estudio, Glory, que salió a la venta este viernes.
La coreografía fue acompañada de creativas sombras chinescas y Britney, vestida con un escueto body amarillo y botas altas a juego, fue interrumpido por el rapero G-Eazy con quien, en adelante, cantó a duo.