El exgobernador priista de Zacatecas Miguel Alonso Reyes se convirtió ayer en el cuarto mandatario del PRI acusado por corrupción en lo que va del año, un 2016 que marca récord no solo por el número de priistas prófugos de la justicia, sino también por los montos millonarios que robaron.
La excandidata del Movimiento de Regeneraciòn Nacional (Morena) a la alcaldía de Zacatecas, María Soledad Luévano, presentó una denuncia este martes ante la Procuraduría General de la República (PGR, Fiscalìa) por el desvío de 307 millones de pesos de recursos públicos entre 2012 y 2016 por parte de Alonso Reyes.
Anteriormente el periódico El Universal publicó un reportaje sobre las irregularidades cometidas por Miguel Alonso Reyes, sin que este tuviera alguna repercusión en los medios de comunicación de Zacatecas, claramente comprometidos con el gobierno actual priista en la entidad.
Por su parte el nuevo gobernador de Zacatecas, Alejandro Tello Cristerna, no ha realizado esfuerzo alguno por hacer rendir cuentas a Alonso Reyes quien además cuenta con la protección de Enrique Peña Nieto, quien lo nombró titular del Fondo Nacional de Fomento al Turismo.
El priista habría robado esos recursos del presupuesto destinado a salud y comunicaciones y transportes con la asignación a 24 empresas fantasmas en un esquema similar al usado por Javier Duarte.
“Miguel Alonso usaba el mismo modus que usó Javier Duarte en Veracruz, con una amplia red de empresas simuladoras de operaciones y de lavado de dinero llevaban a cabo el desvío de millones de recursos robando así a la ciudadanía”, dijo Soledad Luévano al salir de la PGR
Miguel Alonso al igual que el exgobernador de Veracruz, Javier Duarte; el exgobernador de Chihuahua, César Duarte; y el de Quintana Rooo, Roberto Borge; son acusados de incrementar extratosféricamente las deudas de sus respectivos estados.
Alonso fue apadrinado políticamente por Ricardo Monreal y gobernó con el él Zacatecas.