En las redes sociales causó revuelo que el mundialmente conocido (por inepto) gobernador de Veracruz, Javier Duarte, publicara una foto falsa sobre la explosión de la planta de Pemex en Coatzacoalcos.
La foto que publicó Duarte, y que quitó, cuando las personas se dieron cuenta, correspondía a un ataque en Libia en vez de ser una imagen del complejo Pajaritos, que es donde sucedió la tragedia.
Un aspecto relevante es que Duarte tuitea para 164 mil 928 seguidores que no existen, ya que de acuerdo a una auditoria realizada por SomosVoz el 40 por ciento de los seguidores del político está compuesto por cuentas falsas.
En un Veracruz que se cae a pedazos por una enorme deuda originada por el desvío de poco más de 13 mil millones de pesos atribuido a Javier Duarte.
En un estado donde la justicia se vende al mejor postor y sirve para proteger a los hijos de priistas, aunque sean juniors violadores (Ver En acusación a Porkys se presume corrupción).
En donde la prensa se acalla matando a reporteros (Ver Duarte rompe récord en asesinato de periodistas)
En donde la Universidad no puede salir adelante porque el Gobernador se robó el dinero que le correspondía (Ver UV saca a las calles a miles contra Duarte)
Duarte pinta en Twitter un estado diferente, en la red social de Duarte aparecen decenas de fotos en donde todas las personas cercanas al gobernador tienen una amplia sonrisa y los tuits siempre hablan de buenas noticias para Veracruz.
Para mostrar que muchas personas le dan seguimiento a la felicidad que embarga y contagia Javier Duarte buscó tener una amplia red de seguidores aunque eso implicas inventar casi a la mitad de ellos como lo mostró la auditoria de SomosVoz en donde el 40% de los seguidores de este político corresponden a cuentas falsas.
Para detectar la cuentas falsas el programa de auditoria toma una muestra de los seguidores y cruza la información relevante como número de seguidores, actividad, tiempo de creación y tuis que se han realizado y de esa forma determina si el seguidor es real o no.