Cuando decenas de civiles de la ciudad de Alepo en Siria han sido asesinados por las fuerzas del dictador dictador Bashar al-Ásad con el apoyo de tropas rusas, la niña Bana Alabed, considerad la corresponsal de guerra más joven del mundo, dio señales de vida.
A través de un tuit la niña informó que está viva, pero que su padre está herido, aunque no dice si es grave.
“Mi padre ha resultado herido. Me sorprende mucho estar tuiteando ahora y seguir viva”
Antes su madre Bana Alabed había escrito desesperada.
“Querido mundo, hay intensos bombardeos ahora mismo. ¿Por qué calláis? ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué? El miedo me está matando, a mí y a mis hijos. Fatemah”.
Hoy, por fin inició la evacuación de la población civil de Alepo, interrumpida varias veces por los ataques rusos, la ONU calcula que 15 mil civiles quedaron atrapados en la ciudad que está convertida en escombros.